
La final de la Copa Brasil estaba calentita y cualquier roce de más o insulto desmedido encendería la mecha. Y así pasó. William, un desconocido zaguero y capitán de Corinthians, ofendió al “cabezón” D’Alessandro diciéndole “argentino de mierda” y algunas otras dedicatorias más. El volante del Internacional de Porto Alegre, sacó a relucir su chapa patriótica y corrió a William por toda la cancha.