
La salida al Campo de los dos equipos, plagados de estrellas, con un Camp Nou repleto y un penal cobrado por el árbitro a los 2 minutos, eran argumentos suficientes para pensar en un buen partido. El penal a favor del Manchester, tras una mano de Milito, fue fallado por Cristiano Ronaldo, quién puso el balón en órbita con un derechazo que se perdió *alto.