
El derbi romano que se ha disputado en la Jornada 31, ha tenido todo lo que se esperaba de él, lucha, espectáculo y muchos goles. Si alguien tenía dudas de que un derbi es imprevisible éste lo deja claro. El Lazio llegaba al partido sin jugarse nada mientras la Roma necesitaba ganar en sus aspiraciones de jugar competiciones europeas la próxima temporada y los locales han ganado por 4-2.