
Suena duro el título, pero es que así es como deben de sentirse en Stuttgart. Más cuando aún en menor número de Porsche 911 997 GT3 RSR, Porsche se había empeñado este año en ganar la corona de GT2 tras el tremendo error del año pasado que dejó via libre a los bólidos de Maranello. IMSA Performance y Flying Lizard comenzaron fortísimos, con pole incluída para estos últimos. Pero al final, Risi Competizione ha renovado el título de GT2.